Golf Torrequebrada celebra su 50º aniversario con una emotiva gala de homenaje a su historia y a las personas que la hicieron posible

Benalmádena vivió el pasado 30 de mayo una de las noches más emotivas de la historia de Golf Torrequebrada con la celebración de la gala conmemorativa de su 50º aniversario, un acto cargado de recuerdos, homenajes y reconocimiento a todas las personas que han formado parte del crecimiento humano y deportivo del club durante estas cinco décadas.

La gala estuvo presentada por María Acacia López-Bachiller, una de las grandes referencias del periodismo de golf en España, y Javier Varela, quienes condujeron una velada marcada por la emoción desde el primer momento.

La encargada de abrir el acto fue María Gálvez Fernández, presidenta de Golf Torrequebrada, quien protagonizó una de las intervenciones más profundas y emotivas de la noche al recordar los orígenes del club, la llegada de su familia a Benalmádena a finales de los años 60.

María Gálvez quiso agradecer especialmente a todas las personas que han formado parte de la historia del club durante estos cincuenta años y tuvo un recuerdo muy especial para quienes ya no están. También destacó la importancia de figuras fundamentales como José Gancedo, diseñador del recorrido y referente histórico del golf español, así como el papel decisivo de la familia Jiménez Rodríguez en la evolución de Golf Torrequebrada.

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando recordó la figura de Juan Jiménez, afirmando emocionada:

“Sin Juan Jiménez hubiera sido imposible”.

Posteriormente intervino Pablo Mansilla, presidente de la Real Federación Andaluza de Golf, quien destacó el enorme valor histórico, deportivo y emocional que representa Golf Torrequebrada para varias generaciones de golfistas andaluces y españoles.

Mansilla definió el aniversario como “medio siglo de pasión, excelencia y deporte”, recordando además el legado de Pepe Gancedo, el trabajo de Luis Gálvez y la importancia histórica del Memorial Manuel Montero en el desarrollo del golf andaluz y nacional.

La representación institucional estuvo encabezada por el alcalde de Benalmádena, Juan Antonio Lara, acompañado por Alejandro Carretero, Enrique Moya, Manuel Cardeña, María de la Presentación Aguilera y María Esperanza González. Durante su intervención, el alcalde destacó la enorme transformación de Benalmádena y el papel visionario de quienes impulsaron Golf Torrequebrada hace cincuenta años.

La gala rindió homenaje a varias figuras fundamentales en la historia de Golf Torrequebrada.

Uno de los reconocimientos estuvo dedicado a José María Pérez Casero, recordado como una figura muy querida y profundamente vinculada a los primeros años del complejo Torrequebrada. El homenaje fue recogido por su esposa, María Victoria Pérez.

También fue homenajeado Pepe Gancedo, diseñador del recorrido y una de las grandes figuras del golf español, cuyo reconocimiento fue recogido por Lupe Rey.

Otro de los homenajes estuvo dedicado a Manuel Montero, figura clave para la continuidad del proyecto en sus años más difíciles. Tras su fallecimiento en 1978, se creó en su memoria el histórico Memorial Manuel Montero, un torneo que marcó a toda una generación de jóvenes golfistas y que todavía hoy permanece en el recuerdo de quienes lo jugaron con especial cariño. El reconocimiento fue recogido por sus hijos María Luisa, Gloria y Manuel Montero.

Uno de los momentos más emocionantes de toda la gala estuvo dedicado a los hermanos Jiménez Rodríguez, una familia inseparable de la historia de Golf Torrequebrada. Durante décadas, José Antonio, Miguel Ángel, Juan, Manuel, Fernando, Pedro y David Jiménez Rodríguez estuvieron vinculados profesional y personalmente al club.

Con más de cuarenta años dedicados a Golf Torrequebrada, Juan Jiménez fue reconocido como una de las personas más importantes en el crecimiento deportivo y humano del club. Con la humildad que siempre le ha caracterizado, emocionó a todos los asistentes afirmando:

“No soy un gran profesor; simplemente he conseguido meter el gusanillo del golf a mis alumnos”.

Especialmente emotiva fue también la presencia de Miguel Ángel Jiménez, quien recordó cómo Golf Torrequebrada marcó el inicio de su carrera deportiva y cómo el club apostó por él desde sus comienzos.

“Golf Torrequebrada fue quien me apoyó y me dio la oportunidad de comenzar y llegar a donde estoy hoy”, expresó emocionado.

El acto vivió uno de sus instantes más conmovedores cuando numerosos alumnos y jugadores formados durante décadas por Juan Jiménez subieron al escenario para acompañarle durante el homenaje, reflejando el enorme cariño y respeto que ha sembrado durante toda una vida dedicada al golf y a las personas.

Posteriormente, Golf Torrequebrada rindió un homenaje muy especial a Luis Gálvez, haciéndole entrega de una reproducción de la emblemática torre que da nombre al club.

La celebración puso el broche final a una noche inolvidable marcada por el recuerdo, el reconocimiento y la emoción, reafirmando a Golf Torrequebrada como uno de los clubes más emblemáticos de la Costa del Sol y del golf andaluz.